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Este Marzo, cuida de ti

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fotografia de alimentos y salud mental junta

Aprende a alimentarte física y mentalmente diciendo adiós a las dietas.

Nuestro objetivo: que consigas una relación saludable con la comida a largo plazo.

¿Y si te dijera que puedes alimentarte y nutrirte sin contar calorías, sin reglas rígidas y sin pelearte con tu cuerpo? Y lo mejor de todo… sintiéndote bien contigo misma.

Una nutrición intuitiva y saludable no trata de alcanzar un número en la báscula, tampoco va de seguir reglas, de prohibiciones o buscar resultados rápidos y poco duraderos en el tiempo. Se trata de construir una relación más amable, consciente y flexible con la comida, comprender cómo tus emociones, pensamientos y hábitos diarios influyen en tu alimentación, para que puedas trabajar esos patrones y conseguir que la comida ya no sea una fuente de estrés sino una herramienta de bienestar y satisfacción.

Te acompañamos a redescubrir una forma de nutrirte, atendiendo a tus necesidades físicas y mentales, y aprendiendo a confiar en las señales de tu cuerpo. Porque comer bien también es cuidarte, disfrutar y estar en paz con tus decisiones.

Alimentación consciente
Escucha tu cuerpo
Gestión emocional

¿Qué puedes esperar de un proceso de alimentación intuitiva?

Una de las máximas que seguimos desde 27 en cuanto a nutrición es atender a las diferencias individuales de cada persona. Para ello, generamos un plan de intervención personalizado tras mantener una primera consulta donde recogemos toda la información necesaria. En los planes individualizados, adaptamos los objetivos a las necesidades de cada persona y las metas que cada una quiera conseguir. Estos son algunos de los objetivos que podrás conseguir con tu plan de intervención.

Más energía y conexión con tu cuerpo

Cuando dejas de pelearte con tu cuerpo y empiezas a escucharlo, la energía que antes usabas para controlar, contar o restringir, vuelve a ti.

Dejar de pensar en comida todo el tiempo

La alimentación intuitiva ayuda a salir del bucle mental de "qué, cuánto y cuándo comer", y te devuelve libertad mental para enfocarte en lo que realmente importa: nutrirte y cuidarte.

Volver a disfrutar lo que comes, sin culpa

Recuperar el placer de comer desde el permiso, sin etiquetas de “bueno” o “malo”. Comer deja de ser una batalla y se vuelve un acto de cuidado.

Construir hábitos sostenibles a largo plazo

Ya no se trata de seguir reglas externas, sino de crear hábitos que respeten tus tiempos, tus gustos y tus necesidades reales.

Organización de comidas equilibradas

Elegir alimentos que ayuden a tu salud y a mantener una ingesta balanceada, incorporando algún “capricho” para añadir disfrute y diversión a tus comidas.

Recuperar la confianza en las señales de tu cuerpo

Aprender a identificar tu hambre física, tu saciedad, tus emociones, y a responder desde la escucha, no desde el juicio. Aprende a leer bien tu cuerpo para poder gestionarlo de una manera más adaptativa.

Mejorar tu salud desde un enfoque amable

Sin peso como objetivo, la salud se trabaja desde el sueño, el movimiento disfrutable, el manejo del estrés y una alimentación conectada contigo.

Sanar tu relación con la comida y contigo misma

Este proceso no es solo sobre lo que comes, sino sobre cómo te tratas. Se abre un espacio de respeto, compasión y reconexión profunda.

Movimiento intuitivo

Respetar tu cuerpo y cuidarlo desde el ejercicio y el movimiento adaptado a ti.

¿Quieres saber cómo será tu primera sesión?

Descarga nuestra guía
Disfruta de la comida
Nutrición intuitiva
Conexión mente-cuerpo

Transformamos tu relación con la comida de manera integral

Entendemos que la alimentación va mucho más allá de lo que comes: está profundamente conectada con tus emociones, hábitos y pensamientos. Por eso, trabajamos de manera conjunta con una psicóloga y una nutricionista, uniendo esfuerzos para brindarte un enfoque completo y personalizado.

1
Evaluación inicial completa

Nuestro plan, preparado por nuestro equipo de psicología y nutrición en conjunto, empieza con una evaluación inicial donde analizamos tus hábitos alimenticios, estilo de vida y necesidades nutricionales específicas. Esta sesión inicial está liderada por nuestra nutricionista especializada en alimentación consciente.

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Plan de acción conjunto

Después evaluación inicial, nuestro equipo diseñará tu plan personalizado adaptándolo a tu situación particular. Este plan no solo abarca recomendaciones prácticas, sino también estrategias para transformar tu relación con la alimentación. En dicho plan, encontrarás pautas que te enseñarán como mejorar tu alimentación paso a paso, como respetar y gestionar tus señale de hambre o saciedad y muchos otros aspectos psiconutricionales que te enseñaran a alinear tu alimentación con tu bienestar emocional y construir una relación saludable con la comida a largo plazo.

3
Seguimiento y acompañamiento

Te acompañamos en cada paso, adaptando el plan a tu progreso, avance y desafíos, tanto a nivel nutricional como psicológico, siempre basado en tus necesidades. Nuestro objetivo es asegurarnos de que encuentres un equilibrio real y sostenible entre cuerpo y mente.

Hagamos juntos que tu relación con la comida sea saludable, sin culpa ni restricciones. Escríbenos y te contamos cómo podemos ayudarte.

Casos Reales: Personas como tú lo lograron

Cada historia refleja el proceso de cambio y la transformación de quienes han trabajado con nuestro equipo de psiconutrición. Descubre cómo mejoraron su relación con la comida y consiguieron resultados sostenibles.

A.P.

"Aprendí que la nutrición no es contar calorias y que centrarse en el peso no es el objetivo. Toda mi vida probando muchas dietas hasta que aquí encontré la solución a largo plazo, sin restricciones. Desde la primera sesión empecé a incluir alimentos que siempre tuve demonizados lo que me ayudó a crear una nueva forma de atender mi cuerpo y sus necesidades."

Mujer - 34 años

La ayudamos a entender que la comida no es buena ni mala, que no hay alimentos prohibidos y que las restricciones suelen ser perjudiciales en el largo plazo. Aprendió a gestionar sus habitos y disfrutar de la comida en momentos sociales que anteriormente se convertían en momentos difíciles.

R.S.

“Con el trabajo, los niños y el día a día, siempre iba con prisas y sin tiempo para pensar en mí. Comía lo primero que pillaba, muchas veces por ansiedad o por cansancio, y al final del día sentía que no tenía control sobre mi alimentación. En 27 Metas no solo aprendí a organizarme mejor con la comida, sino también a gestionar el estrés sin recurrir a ella. Ahora como de manera más consciente, sin sentirme culpable, y tengo más energía para mi familia y para mí.”

Hombre - 36 años

Le ayudamos a encontrar un equilibrio entre su vida familiar, el estrés y su alimentación. Descubrió que no se trataba solo de “comer mejor”, sino de aprender a gestionar sus emociones sin usar la comida como vía de escape. Con estrategias prácticas, logró organizar su alimentación sin sentir que era una carga más en su rutina y, lo más importante, ahora se siente con más energía y bienestar en su día a día.

C.J.

“Después de la menopausia nada funcionaba y me sentía cada vez más frustrada. Cuando me diagnosticaron prediabetes, pensé que tendría que renunciar a muchos alimentos, pero en la primera sesión entendí que no se trataba de prohibiciones, sino de equilibrio. Aprendí a nutrirme sin miedo, a escuchar mi cuerpo y a tomar decisiones sin culpa. Ahora disfruto de la comida sin ansiedad y mis análisis han mejorado.”

Mujer - 54 años

Le ayudamos a comprender que su alimentación no tenía que basarse en restricciones, sino en equilibrio y consciencia. Aprendió a gestionar sus hábitos, a escuchar sus señales de hambre y saciedad, y a disfrutar de la comida en su día a día sin temor a perder el control. Hoy su salud ha mejorado y, lo más importante, su relación con la comida es más libre y tranquila.

A.R.

“Siempre sentí que comía ‘bien’, pero al mismo tiempo tenía épocas en las que me descontrolaba y luego venía la culpa. Me costaba confiar en mí misma con la comida. En 27 Metas entendí que no era cuestión de control, sino de aprender a escuchar mi cuerpo. Aprendí a identificar cuándo comía por hambre real y cuándo era por emoción. Ahora disfruto la comida sin esa sensación de estar haciéndolo mal."

Mujer - 45 años

Le ayudamos a reconectar con sus señales de hambre y saciedad, a identificar los momentos en los que la alimentación se veía influenciada por emociones y a encontrar una manera de comer más consciente y sin juicios. Hoy ha logrado disfrutar de la comida con tranquilidad, sin esa sensación constante de estar “haciéndolo bien o mal”